Los misioneros mormones
Los misioneros mormones son enviados por la Iglesia Mormona a todo el mundo de acuerdo al mandamiento de Jesucristo de “predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15). Hay más de 50,000 misioneros mormones en más de 300 diferentes misiones. En 2004, bautizaron a más de 240,000 conversos a la Iglesia Mormona.
Los misioneros mormones son muy reconocidos. La imagen común es de dos muchachos jóvenes con camisas blancas, corbatas, trajes conservadores, y una placa con su nombre, ya sea que caminen o manejen su bicicleta por la calle, tocando puertas o hablándole a todas las personas que encuentran en la calle. Tienen una buena presencia. La Iglesia Mormona ha pulido su programa misional a un proceso dinámico con mucha uniformidad. El mensaje es lo más importante, y el entrenamiento misionero tiene como meta hacer que el mensaje sea similar, sin importar quien lo enseñe.
Los misioneros mormones al inicio de la Iglesia fueron llamados individualmente por el profeta José Smith. Estos eran hombres que tenían sus familias y propiedades, y usualmente sin los medios para sostenerse a ellos mismos cuando eran llamados como misioneros, de manera que encontraban trabajo para vivir y hacían su trabajo proselitista con el tiempo que les quedaba. La duración de su servicio como misioneros no era fijo, este podía ser de varios años. El programa misionero mormón de hoy en día ha cambiado dramáticamente a medida que el número de miembros y los recursos de la Iglesia han crecido. El llamamiento ahora es para cada joven de diecinueve años de servir como misionero veinticuatro meses. Las mujeres jóvenes también son invitadas a servir por un período de dieciocho meses cuando tienen veintiún años de edad si ellas así lo desean. Todos los misioneros pagan personalmente por este servicio, aunque el costo ha sido normalizado. Cada misionero, sin importar adónde sean enviados, paga al fondo misionero general de la Iglesia Mormona, $400.00 dólares al mes. Los primeros días de su servicio misional los pasan en uno de los muchos Centros de Capacitación para Misioneros que existen en todo el mundo. Ahí se les enseñan las doctrinas básicas del evangelio necesarias para la conversión, y también aprenden los métodos más eficaces para encontrar, enseñar y bautizar a los nuevos conversos, y también aprenden un comportamiento apropiado. La duración de esto es de tres semanas con algunas semanas adicionales para el entrenamiento del idioma si es necesario.
Luego que salen del Centro de Capacitación Misional a su misión específica, se les asigna un compañero con quien viven y trabajan. Los misioneros van de dos en dos de la manera que el Señor ordenó a Sus discípulos en la antigüedad. Esto también permite a los misioneros que vean el uno por el otro y se den fortaleza. Se espera que los misioneros dediquen todo su tiempo a enseñar el evangelio de Jesucristo durante este período de veinticuatro o dieciocho meses. Se les da un día de la semana para preparación y actividades de esparcimiento siempre que no los distraigan de su enfoque. Los misioneros mormones no ven televisión, no escuchan la radio, o leen el periódico. A menos que una actividad en su día de preparación requiera que se vistan casualmente lo hacen, de lo contrario, se visten con su ropa apropiada para la Iglesia. Los misioneros varones se visten con camisas blancas y trajes conservadores. Deben estar rasurados y usar cortes de cabello corto. Las hermanas misioneras usan vestido o falda que sea modesto y de color conservador y usan estilos de peinado tradicionales. Y todos los misioneros deben llevar consigo y en todo tiempo, su placa con su nombre.
El resultado del programa misional mormón ha tenido un crecimiento explosivo para la Iglesia. Hay más de 12 millones de miembros en los registros, y más de la mitad residen fuera de los Estados Unidos. Los Centros de Capacitación Misionales en todo el mundo enseñan colectivamente 180 diferentes idiomas a los misioneros mormones. La motivación de los misioneros mormones es traer paz y felicidad a la gente dondequiera que son asignados, así como también las bendiciones de Dios. Cada uno sirve voluntariamente, cubriendo sus propios gastos, para compartir el gozo que el evangelio de Jesucristo les trajo a su propia vida con cualquiera persona o con todos los que les escuchen.
1. F. Michael Watson, "Reporte Estadístico, 2004," Liahona, (Mayo 2005): 25.
[...] templo construido por la Iglesia Mormona. La obra misional se inició en Japón en 1901, cuando los misioneros mormones, Heber J. Grant, Horace S. Ensigh, Louis A. Kelsch y Alma O. Taylor viajaron a Tokio. Los [...]
[...] en 1898. Las dos primeras misiones estuvieron en Manila y en la ciudad de Cebú. Los dos primeros misioneros mormones pertenecían a las fuerzas armadas de los EE.UU. y habían sido apartados para hacer la obra [...]